Pasa el tiempo, muerto, sin sentido... Finalmente me ha vencido el sistema por medio de la necesidad. Veo mis sueños caer, me encasillo en un lugar cómodo pero que no me sienta; no puedo evitar saber que alguna vez quise ser distinto.
Traicioné al niño a quien llené de promesas de un mundo mejor. Me siento al lado de los enemigos de los sueños. Y me sigue pesando porque aun quiero ser lo que quería y si no, tengo la sensación de que no voy a ser nada.
Así, horas y horas en un trabajo que colabora con los que no colaboran, no.
Apenas logro escapar escribiendo, como si el hecho de dejar esto que siento asentado en un papel, me eximiera de la responsabilidad de estarme dejando de lado.
A veces pienso en qué voy a decirle a mi hijo cuando tenga que darle explicaciones sobre lo que hago. "Me gano la vida honestamente"- le diré, como para conformarnos a los dos. Pero en realidad sé que no es suficiente.
Voy a hablar con mi hijo repitiendo la lógica que odio; porque realmente no me explico a la gente que se miente diciendo: "Yo a la plata me la gané bien, pago mis impuestos y tengo empleados en blanco". Conformismo barato para evitar asumir algún tipo de compromiso.
Entonces me encuentro en el dilema de querer salir, reniego, pero me da miedo, miedo de no encontrar soluciones. Quiero darle a mi hijo un mundo mejor, pero las herramientas que tengo sirven para los engranajes de esta máquina.

1 comentarios:
Escribí mi comentario y no lo pude publicar por esas cosas que no entendemos del lenguaje de las computadoras, así que este será un comentario artificial, sin el sentido del primero. Claro que si yo no digo todo esto vos nunca sabrías de la existencia de un primer mensaje y lo que es el segundo, sería el único para vos. En fin, vamos al grano. Respecto de eso que escribiste: ¡qué dilema, hermano! Típico lugar cómodo, plagado de miedos, de frustraciones, de desgano el de la gente ¿no? "Yo trabajo, nunca cagué a nadie y pago mis impuestos" Y con eso se convencen algunos de ser inocentes, peor aún, víctimas de todo. Clase media, lo que se diría.
No se preocupe, compañero, yo sé que a tu hijo (porque va a ser HIJO y no hija) usted le va a poder hablar y mirar a los ojos. Nada de trabajar para los "que no colaboran". Sigue en pie la idea de la Colonia para gringos perdida entre tanto verde.
Abrazo de gol:
gringo
p.d: ¡qué golazo que clavé! Como pa soñarlo un par de días...
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