Entonces me veo, sentado frente a una pantalla que me mira. Yo la observo fijo, cualquiera diría que estoy enamorado, sin embargo es fría, y al ver las letras que van apareciendo, me doy cuenta que empiezo a verme.
Las letras que no estoy inspirado para escribir, las ganas de sí hacerlo. Letras que se asoman en forma de espejo, que me permiten descubrirme. Pienso, pero no logro sino escribir sobre lo que hay dentro mío.
Al mirar ese reflejo empecé a sentir que por primera vez, me estaba reconociendo. Tantos miedos, tantas alegrías, tantas charlas sin sentido, tantas lágrimas, tantos abrazos; todo lo que de fui guardando, frente a mi cada vez que me senté a escribir.
Siempre creí que podía trascender, vivir eternamente en algún par de frases, de alguna manera, salvarme de ser nadie. Sin embargo, a medida que leía a otras personas, fui notando que no soy muy bueno, que todos tienen algo grande que decir, todos.
Por qué entonces? por qué esta vocación de sacar afuera y ofrecerme a otros en forma de letras, de palabras? Quizás los otros son tan espejo como las letras que veo frente a mi.
Pienso, al escribir, que puedo ver dentro mio lo que mis ojos no alcanzan. Creo, al mostrarlo, que la mirada de los otros me dan sentido. Me hacen vivir.
Sin la presencia de otras miradas que puedan ver lo que yo veo, y cosas que no alcanzo a ver, no podría saber si realmente estoy. Qué es lo que uno busca cuando deja caer un pedacito de sí mismo sobre un papel? Será trascendencia o simplemente será la voluntad de escaparle a la nada?
En mi, las letras ni siquiera reflejan historias, solo un espejo. No es "reinventar el mundo" en una novela, poner nombres a gente, dar vida eterna a una serie de personajes. Admiro a las personas que pueden hacerlo, me encantaría, pero no es así como funciona en mí.
Las letras que no estoy inspirado para escribir, las ganas de sí hacerlo. Letras que se asoman en forma de espejo, que me permiten descubrirme. Pienso, pero no logro sino escribir sobre lo que hay dentro mío.
Al mirar ese reflejo empecé a sentir que por primera vez, me estaba reconociendo. Tantos miedos, tantas alegrías, tantas charlas sin sentido, tantas lágrimas, tantos abrazos; todo lo que de fui guardando, frente a mi cada vez que me senté a escribir.
Siempre creí que podía trascender, vivir eternamente en algún par de frases, de alguna manera, salvarme de ser nadie. Sin embargo, a medida que leía a otras personas, fui notando que no soy muy bueno, que todos tienen algo grande que decir, todos.
Por qué entonces? por qué esta vocación de sacar afuera y ofrecerme a otros en forma de letras, de palabras? Quizás los otros son tan espejo como las letras que veo frente a mi.
Pienso, al escribir, que puedo ver dentro mio lo que mis ojos no alcanzan. Creo, al mostrarlo, que la mirada de los otros me dan sentido. Me hacen vivir.
Sin la presencia de otras miradas que puedan ver lo que yo veo, y cosas que no alcanzo a ver, no podría saber si realmente estoy. Qué es lo que uno busca cuando deja caer un pedacito de sí mismo sobre un papel? Será trascendencia o simplemente será la voluntad de escaparle a la nada?
En mi, las letras ni siquiera reflejan historias, solo un espejo. No es "reinventar el mundo" en una novela, poner nombres a gente, dar vida eterna a una serie de personajes. Admiro a las personas que pueden hacerlo, me encantaría, pero no es así como funciona en mí.
Solo son palabras que se desprenden, palabras pesadas que al salir dejan una sensación de alivio de saber que ya están afuera. Palabras que probablemente solo sirvan para eso.
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